La juventud:problemas y soluciones

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Mensaje por Ummu Tasnim Al'Magrhebia el 25/6/2011, 8:05 pm

من مشكلات الشباب


La juventud: problemas y soluciones


Por Sheikh Ibn Salih Al-Uthaymin(Que Allah tenga misericordia de el)



Introducción

La alabanza es para Allah, Le alabamos, Le imploramos Su ayuda y Su perdón. Buscamos Su protección contra el mal de nuestras almas y los perjuicios de nuestras malas acciones.

A quien Allah guía, nadie le podrá desviar y a quien Allah desvía, nadie le podrá guiar.

Atestiguo que no hay otra divinidad [digna de ser adorada] que no sea Allah, el Único, sin asociados y que Muhammad es Su siervo y mensajero; que la paz sea con él, sus cercanos, sus compañeros y todos aquellos que le siguen de la mejor manera.

Dicho esto: Estoy feliz de poder presentar a mis hermanos uno de los problemas más importantes, que no afecta solamente a las sociedades musulmanas sino a todas las sociedades: quiero hablar del problema de los jóvenes en esta época.

En efecto, los problemas ideológicos y psicológicos que afectan a los corazones de estos jóvenes les sumergen a veces en la agonía frente a la vida; ellos intentan por todos los medios deshacer ese malestar y hacer desaparecer esa agonía. Y ello solo puede realizarse a través de la religión y del buen comportamiento que son los dos fundamentos que aseguran el buen funcionamiento de la sociedad, el bien en esta vida y en la del más allá; es por medio de estas dos cosas también como se obtienen los favores y las bendiciones [de Allah], y que desaparezcan los males y los errores.

Los países existen por sus habitantes; de igual manera, la religión existe por sus adeptos, y cuando éstos practican como es debido, Allah –alabado y ensalzado sea- les hace triunfar, sean cuales sean sus enemigos, Allah –alabado y ensalzado sea- dice:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا إِن تَنصُرُوا اللَّهَ يَنصُرْكُمْ وَيُثَبِّتْ أَقْدَامَكُمْ (7) وَالَّذِينَ كَفَرُوا فَتَعْساً لَّهُمْ وَأَضَلَّ أَعْمَالَهُمْ (8)





“¡Oh Creyentes! Si hacéis triunfar [la religión de] Allah, él os hará triunfar y afirmará vuestros pasos. ¡Ay de aquellos, en cambio, que no hayan creído!, Él hará vanas sus obras”. (47:7-8)

Dado que la religión existe a través de los que la practican, nosotros debemos [practicarla] haciendo la comunidad del Islam, siendo los que llevan el estandarte, hemos de corregirnos en primer lugar para merecer el mandamiento y la guía, y obtener el éxito y la firmeza.

Hemos de aprender el Libro de Allah y la sunna de Su mensajero –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-, que será lo que nos hará capaces de hablar, de actuar, de orientarnos y de predicar [invitando a la gente a la religión de Allah], con el fin de aportar los argumentos cortantes y la luz brillante a todos los que buscan la verdad así como a todos los que quieren lo falso.

A continuación, hemos de practicar lo que hemos aprendido. Una práctica que se traduce por actos que emanan de una fe, de una certeza, de una sinceridad [hacia Allah] y de un seguimiento [del ejemplo del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el]. No solamente debemos hablar, ya que si la palabra no está acompañada de la práctica, ella no supera al que la lleva y dará un resultado contrario:

يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لِمَ تَقُولُونَ مَا لاَ تَفْعَلُونَ (2) كَبُرَ مَقْتاً عِندَ اللَّهِ أَن تَقُولُوا مَا لاَ تَفْعَلُونَ (3)

“¡Oh Creyentes! ¿Por qué decís lo que no hacéis? Es una gran abominación ante Allah que digáis lo que no hacéis”. (61:2-3)

Lo más adecuado es que comencemos por el principio y reflexionemos sobre nuestros jóvenes, sus pensamientos y sus actos, para desarrollar lo que es bueno en ellos y rectificar lo que fue pervertido.

En efecto, los jóvenes de hoy en día son los hombres de mañana; ellos son la base sobre la cual se construye el futuro de la comunidad. Es por ello que los textos religiosos exhortan a educarles bien y a guiarles hacia el bien y la rectitud.

Si éstos jóvenes que son la base sobre la cual se construye el futuro de la comunidad, son rectos, y esa rectitud se apoya fuertemente en la religión y en el buen comportamiento, entonces la comunidad tendrá un porvenir espléndido, y sus ancianos tendrán sucesores piadosos, si Allah quiere.
Observación sobre la juventud



Si observamos atentamente a los jóvenes, podemos clasificarles en regla general, en tres grupos: los jóvenes en la vía recta, los jóvenes extraviados y los jóvenes indecisos entre los dos.


Primer grupo


Los jóvenes en la vía recta


El joven creyente, con todo lo que esta denominación comprende como sentido, cree en su religión, la ama, estando convencido y satisfecho. Considera que ser dotado [con conocer y practicar esta religión] es un tesoro y que ser privado es una perdida evidente.


Es un joven que adora a Allah, consagrándole exclusivamente la religión, únicamente a Él, sin asociarle.


Él sigue verdaderamente al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- en sus palabras y actos, dado que él cree que él [el profeta] es el Mensajero de Allah y que es el ejemplo a seguir.


Un joven que realiza perfectamente la oración, todo lo que puede, porque cree en los beneficios y bendiciones religiosas, terrestres y sociales que contiene, y en las consecuencias nefastas reservadas a las personas y a los pueblos que la abandonan.


Un joven que da el Zakat completo a los que tienen derecho, sin disminuir nada, ya que cree que [el zakat] puede colmar las necesidades del Islam y de los musulmanes, lo que es de hecho uno de los cinco pilares del Islam.


Un joven que ayuna el mes de Ramadán y se abstiene de sus deseos y de su goce en verano como en invierno, porque cree que [el ayuno] le proporciona la complacencia de Allah –alabado y ensalzado sea-, y prefiere la complacencia de su Señor por encima de los deseos de su alma.


Un joven que realiza la obligación de la peregrinación a la Casa sagrada de Allah –alabado y ensalzado sea-, ya que él ama a Allah, de forma que ama Su Casa, el hecho de ir a los lugares donde puede obtener Su misericordia y Su perdón, y mezclarse con sus hermanos musulmanes que se dirigen a estos lugares.


Un joven que cree en Allah, su Creador , el Creador de los cielos y de la tierra, dado que ve los signos de Allah –alabado y ensalzado sea- que no le dejan ningún lugar a la duda sobre Su existencia.


Él ve en este universo inmenso, la apariencia y la organización maravillosas, lo que muestra con fuerza la existencia de Quién le creó, la perfección de Su poder y Su profunda sabiduría.


En efecto, no es posible que este universo exista por sí mismo o por casualidad, dado que antes de existir no era nada, y la nada no puede crearse a sí misma porque no existe. No es posible tampoco que exista por casualidad, porque tiene una organización maravillosa, armoniosa que no cambia y que no se aparta de las reglas según las cuales Allah –alabado y ensalzado sea- la creó:


وَلَن تَجِدَ لِسُنَّةِ اللَّهِ تَبْدِيلاً


“Y no encontrarás cambios en la ley de Allah”. (33:62)




الَّذِي خَلَقَ سَبْعَ سَمَوَاتٍ طِبَاقاً مَّا تَرَى فِي خَلْقِ الرَّحْمَنِ مِن تَفَاوُتٍ فَارْجِعِ البَصَرَ هَلْ تَرَى مِن فُطُورٍ (3) ثُمَّ ارْجِعِ البَصَرَ كَرَّتَيْنِ يَنقَلِبْ إِلَيْكَ البَصَرُ خَاسِئاً وَهُوَ حَسِيرٌ (4)


“Es Quién ha creado siete cielos superpuestos. No ves ningún defecto en la creación del Todo Misericordioso. Observa de nuevo, ¿ves alguna fisura? . Observa un par de veces: tu mirada se desviará humillada por no encontrar ningún defecto, aún insistiendo”. (67:3-4)


Si la organización de este universo es maravillosa y armoniosa, es imposible que haya existido por casualidad, ya que la organización de lo que existe por casualidad es ella misma arriesgada y puede cambiar o ser perturbada en todo momento.




Un joven que cree en los ángeles de Allah, ya que Allah –alabado y ensalzado sea- nos informó al respecto en Su Libro, así como el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- en su sunna. El Corán y la Sunna los describen, todo como sus adoraciones y las labores que realizan para el bien de la creación, y en ello hay una prueba suficiente de su existencia.


Un joven que cree en los Libros que Allah –alabado y ensalzado sea-reveló a Sus profetas, como una guía hacia el camino recto para la creación, dado que la mente humana no puede comprender en detalle los beneficios de las adoraciones ni de los comportamientos.


Un joven que cree en los profetas que Allah –alabado y ensalzado sea- envió a la creación para predicarles a [realizar] el bien, ordenándoles lo bueno y prohibiéndoles lo malo, para que la gente no tenga ningún argumento [delante de Allah] después del envío de los profetas. El primero de los profetas fue Adam –la paz sea con el- y el último fue Muhammad –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-.


Un joven que cree en el Último Día, el día en el que la gente será resucitada después de haber perecido, para ser recompensados por lo que hubieron obrado. El que haya hecho el peso de la más pequeña buena obra la verá, y el que haya hecho el peso de la más pequeña mala obra la verá, dado que [en ese día] se hallarán las consecuencias de toda esta vida [mundanal]. ¿Cuál sería la utilidad y la sabiduría de la vida si la creación no tuviera un día en el que quien obró bien será recompensado por su beneficencia y quien mal actuó, castigado por sus faltas?


Un joven que cree en el destino le sea favorable o no. Él cree que toda cosa fue decretada y predestinada por Allah –alabado y ensalzado sea-, creyendo en las causas y sus consecuencias, y que el éxito y la pérdida tienen causas.


Un joven que aconseja por Allah –alabado y ensalzado sea-, Su Libro, Su Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-, los dirigentes musulmanes y el conjunto de los musulmanes, con toda franqueza y claridad, como él quisiera que ellos actuasen con él, sin engaño, mentira ni tapujo.


Un joven que predica la religión de Allah –alabado y ensalzado sea- con conocimiento según la vía que Allah expuso en Su Libro:


ادْعُ إِلَى سَبِيلِ رَبِّكَ بِالْحِكْمَةِ وَالْمَوْعِظَةِ الحَسَنَةِ وَجَادِلْهُم بِالَّتِي هِيَ أَحْسَنُ


“Predica [a seguir] el camino de tu Señor con sabiduría y buena exhortación. Y discute con ellos de la mejor manera”. (16:125)


Un joven que ordena el bien y prohíbe el mal, puesto que cree que en ello está el éxito para los pueblos y para la Comunidad [Ummah]:


كُنتُمْ خَيْرَ أُمَّةٍ أُخْرِجَتْ لِلنَّاسِ تَأْمُرُونَ بِالْمَعْرُوفِ وَتَنْهَوْنَ عَنِ المُنكَرِ وَتُؤْمِنُونَ بِاللَّهِ


“Sois la mejor comunidad que se ha hecho surgir en los hombres [refiriéndose a los seres humanos]; ordenáis lo bueno, prohibís lo malo y creéis en Allah”. (3:110)


Un joven que se esfuerza en cambiar lo que está mal, como lo dijo el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-: “Quien de vosotros vea un mal, que lo cambie con su mano; si no puede, con su lengua; y si no puede, entonces con su corazón”. (Muslim)


Un joven que dice la verdad y la acepta, ya que la verdad conduce a la bondad, y la bondad conduce al Paraíso. El hombre no cesa de decir la verdad y de buscarla, sin que sea inscrito ante Allah como verídico.


Un joven que quiere el bien para el conjunto de los musulmanes, porque cree en la palabra del Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-: “Ninguno de vosotros cree [verdaderamente], hasta que no desee para su hermano lo mismo que [desea] para sí mismo”. (Al-Bukhari y Muslim)


Un joven que es consciente de su responsabilidad ante Allah, delante de su comunidad y de su país, que se dirige siempre hacia lo que comporta un beneficio para la religión, la comunidad y el país. Lejos de todo egoísmo, él hace pasar el interés de los demás antes de su interés personal.


Un joven que combate por la causa de Allah. Él combate con toda sinceridad por Él, sin ninguna ostentación. Combate buscando la ayuda de Allah, sin superioridad ni por contar sobre su propio poder ni su fuerza. Combate por Allah con los límites de Su religión sin exageración ni infracción. Combate con su lengua, su fuerza, sus bienes, según la necesidad del Islam y de los musulmanes.


Un joven que tiene buen comportamiento, religioso, bien educado, recto en su religión, abierto y flexible, magnánimo, generoso de alma, con buen corazón, paciente. Pero es decidido, no pierde ninguna ocasión [para hacer el bien] y los sentimientos no le dominan en la razón ni en la voluntad de rectificar.


Un joven tranquilo, organizado que actúa con sabiduría y discreción, realizando perfectamente lo que lleva acabo; no pierde ni una sola ocasión para hacer las cosas beneficiosas tanto para él como para su comunidad.


Éste joven protege su religión, su comportamiento y sus maneras, se aleja lo más lejos posible de todo lo que se le opone, como la incredulidad, la herejía, la perversidad, la desobediencia, los caracteres viles y las malas relaciones con el prójimo.


Esta categoría de joven es el orgullo de la comunidad, el símbolo de su vida, de su felicidad y de su religión.


Pedimos a Allah, por Su gracia, que a través de este joven, Él rectifique al que fue corrompido de entre los musulmanes, que Él ilumine el camino para los que lo emprenden, y es este joven quien alcanza la felicidad en este mundo y en el más allá.


Segundo grupo


Los jóvenes extraviados


Es un joven extraviado en su creencia, impetuoso en su comportamiento, engreído, sumergido en su bajeza, no aceptando la verdad de los demás, no prohibiendo ningún error, egoísta en sus artimañas.


Un joven terco, que no se inclina hacia la verdad y no abandona ninguna falsedad.


Un joven que se burla de los derechos de Allah –alabado y ensalzado sea- y de los derechos de los hombres de los que él se mofa.


Un joven anárquico, incapaz de ser moderado en su pensamiento, su carácter ni en sus actos.


Un joven que se siente superior por su persona y sus opiniones [declaraciones], como si la verdad solo saliese de su boca; piensa estar protegido del error mientras que las demás personas pueden equivocarse o resbalarse en el error mientras que se opongan a su opinión.


Un joven alejado del camino recto en su religión y costumbres de la sociedad en su comportamiento. Se le embellecieron sus malas acciones que él ve buenas; él está entre los más perdedores [por sus obras], de los que cuyo esfuerzo es perdido en esta vida mientras que piensan hacer bien.


Es una calamidad para el mismo y para la sociedad. Implica a su comunidad a lo más bajo [bajeza] y se alza entre ella, el poder y la nobleza. Es un parasito destructor para su entorno, difícil de curar, salvo si Allah quiere, y Allah es capaz de toda cosa.


Tercer grupo


Los jóvenes indecisos


Es un joven que duda frente a los diferentes caminos. Conoce la verdad, está convencido [de que lo es], vive en una sociedad preservada, pero las puertas del mal se abren delante de él por todos lados: duda en la creencia, desviación en el comportamiento, perversidad en los actos, alejamiento de los buenos hábitos, profusión de corrientes extraviadas… Está atrapado en un torbellino ideológico y psicológico. Está desamparado delante de estas corrientes; no sabe si la verdad está en los nuevos pensamientos, los principios y las vías modernas, o en lo que siguieron sus predecesores y lo que regía su sociedad preservada. Está confuso y perturbado: él escogió esto tan pronto, en función de la fuerza de estas corrientes que le conducen a la tormenta.


Este tipo de joven es pasivo en la manera que gestiona su vida; tiene necesidad de alguien que le guie con fuerza al recinto de la verdad y hacia el camino del bien. Y ello es fácil si Allah le envía un predicador dotado de sabiduría, de conocimiento y con buena intención.


Esta categoría está muy expandida entre los jóvenes que tienen un poco de cultura islámica, pero que estudiaron mucho otras ciencias profanas que contradicen la religión, realmente o solamente en su espíritu; ellos están confusos entre estas dos culturas.


Pero pueden deshacerse de esta confusión concentrándose en la cultura islámica y [aprendiéndola] según sus dos fuentes originales, el Corán y la Sunna, a través de los sabios sinceros [hacia Allah], y ello no le es difícil.

La desviación y los problemas de la juventud





Las causas de la desviación y de los problemas de la juventud son numerosos y diversos, ya que la juventud es el momento en el cual el cuerpo, el pensamiento y la razón evolucionan; es una etapa de desarrollo que conlleva a evoluciones rápidas y a cambios.


Por ello es necesario que en esta etapa, se proponga [al joven] los medios para controlarse, dominar su fogosidad es una autoridad sabia que le guiará hacia el camino recto.


Las causas más grandes de desviación en la juventud son las siguientes:


1.- La ociosidad: La ociosidad es una enfermedad mortal para el pensamiento, la razón y las capacidades físicas, dado que el alma debe reaccionar y actuar y si no lo hace, el pensamiento se entumece, la razón se recarga, los movimientos del alma se debilitan. Las inspiraciones diabólicas y los malos pensamientos cogen por arriba al corazón que puede llegar a querer hacer cosas malvadas y maléficas por las cuales aliviará ese retroceso que le afecta debido a la ociosidad.


El remedio a este problema es que el joven intente encontrar una actividad que le convenga como la lectura, el comercio, la escritura u otro, lo que le alejará de la ociosidad y la remplazará por otra cosa más sana, obrando así en el seno de la sociedad por él mismo y por los demás.


2.- La frialdad y el alejamiento entre los jóvenes y las personas mayores [sean de su familia o no]. Vemos a algunas personas mayores constatar la desviación de sus jóvenes o de otros, y permanecen desamparados, incapaces de acompañarles hacia el camino recto, desesperados por poderles rectificar. Ello conduce al odio contra estos jóvenes, a ahuyentarles, y a no interesarse en su situación, estén en el camino recto o desviados. Puede ser incluso que ellos consideren que todos los jóvenes son de la misma manera, y desarrollan un complejo en ellos. Así, la sociedad se divide, cada uno de los jóvenes y de los ancianos observan al otro con ojo de desdén y de desprecio, y ello forma parte de los más grandes peligros que amenazan a las sociedades.


El remedio a este problema es que los jóvenes y los ancianos traten de hacer desaparecer esta frialdad y este alejamiento entre ellos, y que piensen [todos juntos] en que la sociedad es como un solo cuerpo, si un miembro está pervertido, éste pervertirá al conjunto del cuerpo.


De igual manera, las personas mayores deben tener consciencia de la responsabilidad que reposa sobre sus hombros hacia estos jóvenes, y han de desechar esta desesperanza de ver a los jóvenes rectificar, ya que Allah es capaz de toda cosa, y a cuántos extraviados Allah guió, que se consagraron a continuación a guiar a la gente y a predicarles [a seguir] la rectitud!


Los jóvenes, en cuanto a ellos, deben honrar a sus ancianos, respetar sus opiniones, y aceptar el consejo, puesto que ellos tienen más experiencia de la vida.


Y cuando la sabiduría de los ancianos encuentra la fuerza de la juventud, la sociedad logra el éxito, con la ayuda de Allah.


3.- Estar en contacto con gente extraviada y frecuentarles. Esto tiene una gran influencia en la razón, pensamiento y comportamiento del joven; por ello se informó que el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo: “El hombre sigue la religión de su amigo cercano; estad atentos de a quienes escogéis como amigo”. (Ahmad, Abu Dawud, At-Tirmidi y Al-Bayhaqi. Al-Albani lo calificó de Hasan) Y también dijo: “La mala frecuentación es como el herrero: [terminará] por quemar tus vestimentas o adquirirás de su mal olor”. (Al-Bukhari y Muslim)


El remedio a esto es que el joven escoja como compañero al que está en el bien, la rectitud y la razón, para que pueda beneficiarse de su bien, de su rectitud y de su razón. Debe juzgar a las personas antes de escogerlas como amigas, e informarse sobre ellas: si tienen buen comportamiento, una religión recta y una buena reputación. Si es así, ellos serán los que él buscaba y un tesoro a proteger, y ha de apegarse a ellos. Y si es lo inverso, entonces ha de tener cuidado de ellos, alejarse y no ser engañado por sus palabras melosas ni por su bella apariencia. Ello es un engaño y un desvío que utilizan los que hacen el mal, con el fin de llevarse a la gente cándida y agrandar sus rangos; y es de esta manera como disimulan su perversidad. Qué bello dicho el del poeta:


Prueba a la gente si quieres fraternizar


Observa bien quienes son e infórmate al respecto


Y si encuentras al dotado de inteligencia y de piedad


De dos manos, agárrate a él, el alma aliviará.




4.- Leer los escritos destructores. De entre los relatos, periódicos, revistas y otros que quieren hacer dudar al individuo en su religión, su creencia y llevarle a la destrucción de sus nobles caracteres y a que caiga en la incredulidad y en la bajeza, si el joven no posee protecciones fuertes como una cultura islámica profunda y un espíritu agudo para poder distinguir entre la verdad y lo falso, lo beneficioso y lo nocivo.


La lectura de esos libros da la vuelta al espíritu del joven ya que encuentran una tierra fértil en su espíritu y en su pensamiento, sin ninguna oposición. Sus raíces se fortalecen, sus ramas crecen, y todo se inversa en su espíritu y en su vida.


El remedio a este problema es alejarse de la lectura de esos libros y leer más bien los libros que inculcarán en su corazón el amor de Allah y de Su Profeta, la realización de la fe y de las obras piadosas. Ha de ser paciente en esto, debido a que su alma le empujará a volver a leer esas lecturas precedentes, ello le fatigará y le cansará la lectura de los libros beneficiosos, como aquel que lucha contra su alma para que ésta obedezca a Allah mientras que ella se niega y solo acepta la diversión y la mentira.


Y los más beneficiosos de los libros son el Libro de Allah –alabado y ensalzado sea- y el que los sabios escribieron al respecto, como la exégesis extraída de relatos auténticos y de la razón sana, como también los libros que evocan la Sunna del Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-, después los libros escritos por los sabios a partir de estas dos fuentes o por [esfuerzo] de reflexión [ijtihad].


5.- La creencia de algunos jóvenes de que el Islam es una religión que traba las libertades y reprime las energías. Así, huye del Islam y piensa que es una religión retrograda que conduce a los que la siguen hacia atrás, y hace obstáculo entre ellos, la civilización y el progreso.


El remedio a este problema es desvelar la realidad del Islam a éstos jóvenes que la ignoran, debido a la mala concepción que tienen, por su falta de conocimiento o por las dos reunidas:


Y aquel cuya boca está enferma encontrará amarga incluso el agua dulce.


El Islam no traba las libertades sino que las organiza y las orienta perfectamente para que la libertad de uno no vaya a oponerse a la libertad de los demás, lo que ocurre cuando se da una libertad total.


Toda persona que busca la libertad absoluta verá obligatoriamente su libertad destruida en beneficio de la libertad de los demás; las libertades entran en conflicto, el caos se propaga y el desorden se instala.


Es por ello, que Allah –alabado y ensalzado sea- nombró a las leyes religiosas “límites” [hudud], cuando esta ley evoca una prohibición, Él dice:




تِلْكَ حُدُودُ اللَّهِ فَلاَ تَقْرَبُوهَا


“Éstos son los límites [hudud] que Allah os ha fijado, no los transgredáis” (2:187), y cuando ello evoca a una permisión:


تِلْكَ حُدُودُ اللَّهِ فَلاَ تَعْتَدُوهَا


“Éstas son las ordenes [hudud, límites] de Allah, no las transgredáis” (2:229)


Hay una diferencia entre la traba como lo piensan algunos y la organización y las directivas que el Sabio y Clarividente legisló a Sus siervos. Así, este problema no tiene ninguna razón para ser en sí, dado que la organización es un estado de hecho en todos los dominios de este universo, y el hombre se somete [a ella] naturalmente.


Él está sometido al hambre, a la sed y está forzado a organizarse en su comida y bebida; debe planificar la cantidad, la manera y la natura de su comida y de su bebida para preservar su salud.


También está sometido a la organización social, obligado por las tradiciones de su país en su hábitat, sus vestimentas y sus desplazamientos. Se somete a los tipos de vestimentas, de hábitats y a las reglas de la circulación. Y si no se somete, será considerado como marginal, y será tratado como los marginados y los que se alejan de lo habitual.


Así, la vida toda entera es una sumisión a los límites definidos, para que las cosas logren sus objetivos.


Si estamos obligados a someternos, por ejemplo, a las reglas sociales, para asegurar el bienestar de la sociedad e impedir el desorden [y ningún ciudadano se queja] entonces, de la misma manera, la sumisión a la organización religiosa es necesaria para el bienestar de la comunidad. Entonces, cómo algunos pueden quejarse y pretender que ello traba las libertades? Esta es una mentira evidente, una pretensión falsa y deshonesta.


El Islam no reprime las energías, sino todo lo contrario, es un campo largo para todas las capacidades intelectuales y físicas.


El Islam invita a la reflexión y a la observación [del entorno], para que el individuo tome consciencia de todo ello y desarrolle su pensamiento y su razón, Allah –alabado y ensalzado sea- dice:


قُلْ إِنَّمَا أَعِظُكُم بِوَاحِدَةٍ أَن تَقُومُوا لله مَثْنَى وَفُرَادَى ثُمَّ تَتَفَكَّرُوا


“Di: “Sólo os exhorto a una cosa: a que os levantéis, por Allah, de dos en dos o solos, y que meditéis” (34:46)


قُلِ انظُرُوا مَاذَا فِي السَّمَوَاتِ وَالأَرْضِ


“Di: “Observad lo que está en los cielos y en la tierra” (10:101)


El Islam no invita solamente a reflexionar y a observar, sino que también censura a los que no razonan, no observan ni reflexionan.


أَوَلَمْ يَنظُرُوا فِي مَلَكُوتِ السَّمَوَاتِ وَالأَرْضِ وَمَا خَلَقَ اللَّهُ مِن شَيْءٍ


“¿No han meditado sobre el reino de los cielos y de la tierra, sobre toda cosa que Allah ha creado?” (7:185)




أَوَ لَمْ يَتَفَكَّرُوا فِي أَنفُسِهِم مَّا خَلَقَ اللَّهُ السَّمَوَاتِ وَالأَرْضَ وَمَا بَيْنَهُمَا إِلاَّ بِالْحَقِّ


“¿Es que no meditan en su interior? Allah no ha creado los cielos y la tierra y lo que entre ellos está sino en toda verdad” (30:8)




وَمَن نُّعَمِّرْهُ نُنَكِّسْهُ فِي الخَلْقِ أَفَلاَ يَعْقِلُونَ


“A quien le concedemos una larga vida, le hacemos encorvarse. ¿No reflexionan?” (36:68)


La orden de observar y de reflexionar fue dada con el objetivo de desarrollar las aptitudes intelectuales; entonces cómo pueden algunos decir que el Islam reprime las capacidades? La palabra que sale de sus bocas es una gran abominación y no hacen más que mentir.


El Islam permitió a sus adeptos disfrutar de todo lo que no perjudique al cuerpo, ni a la religión, ni a la razón. El permitió comer y beber todas las cosas buenas:




يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا كُلُوا مِن طَيِّبَاتِ مَا رَزَقْنَاكُمْ وَاشْكُرُوا لِلَّهِ


“¡Oh Creyentes! Comed de las cosas licitas [buenas] que os hemos proveído. Y agradeced a Allah” (2:172)




يَا بَنِي آدَمَ خُذُوا زِينَتَكُمْ عِندَ كُلِّ مَسْجِدٍ وَكُلُوا وَاشْرَبُوا وَلاَ تُسْرِفُوا إِنَّهُ لاَ يُحِبُّ المُسْرِفِينَ


“¡Oh hijos de Adam! Para cada oración, poneros vuestras [bellas] vestimentas. Comed y bebed, y no cometáis excesos, ya que Él [Allah] no ama a los que cometen excesos” (7:31)




El permitió todas las vestimentas de acuerdo con la sabiduría y la naturaleza sana. Allah –alabado y ensalzado sea- dice:


يَا بَنِي آدَمَ قَدْ أَنزَلْنَا عَلَيْكُمْ لِبَاساً يُوَارِي سَوْءَاتِكُمْ وَرِيشاً وَلِبَاسُ التَّقْوَى ذَلِكَ خَيْرٌ


“¡Oh hijos de Adam! Hemos hecho descender para vosotros una vestimenta para cubrir vuestra desnudez, así como para ornato. Pero la vestimenta del temor a Allah [taqwa], ésa es mejor” (7:26)




قُلْ مَنْ حَرَّمَ زِينَةَ اللَّهِ الَتِي أَخْرَجَ لِعِبَادِهِ وَالطَّيِّبَاتِ مِنَ الرِّزْقِ قُلْ هِيَ لِلَّذِينَ آمَنُوا فِي الحَيَاةِ الدُّنْيَا خَالِصَةً يَوْمَ القِيَامَةِ


“Di: “¿Quien ha prohibido los adornos que Allah ha producido para Sus siervos y las cosas buenas con las que os ha proveído?” Di: “Ellas son destinadas para los creyentes, en esta vida, y exclusivamente a ellos en el Día de la Resurrección” (7:32)


El permitió disfrutar de las mujeres por [medio] del matrimonio legal [haciendo referencia a que Allah no prohíbe que el hombre satisfaga sus necesidades, solo le exige que lo haga de forma lícita]. Allah –alabado y ensalzado sea- dice:


فَانكِحُوا مَا طَابَ لَكُم مِّنَ النِّسَاءِ مَثْنَى وَثُلاثَ وَرُبَاعَ فَإِنْ خِفْتُمْ أَلاَّ تَعْدِلُوا فَوَاحِدَةً


“Esposad a dos, tres o cuatro mujeres que os gusten; pero si teméis no ser justos con ellas, entonces esposad solamente una” (4:3)


Acerca de la adquisición de los bienes, el Islam no reprimió las capacidades de sus adeptos, sino que les permitió todas las ganancias equitativas fundadas en un acuerdo [mutuo entre el comprador y el vendedor]. Allah –alabado y ensalzado sea- dice:


وَأَحَلَّ اللَّهُ البَيْعَ وَحَرَّمَ الرِّبَا


“Allah ha autorizado el comercio, y prohibido el interés [usura]” (2:275)




هُوَ الَّذِي جَعَلَ لَكُمُ الأَرْضَ ذَلُولاً فَامْشُوا فِي مَنَاكِبِهَا وَكُلُوا مِن رِّزْقِهِ وَإِلَيْهِ النُّشُورُ


“Es él Quien os ha hecho dócil la tierra. Recorredla, pues, en busca de vuestro sustento y comed de Su sustento. Y es hacia Él el retorno [la resurrección]” (67:15)




فَإِذَا قُضِيَتِ الصَّلاةُ فَانتَشِرُوا فِي الأَرْضِ وَابْتَغُوا مِن فَضْلِ اللَّهِ


“Al haber terminado la oración, dispersaos por la tierra y buscad el favor de Allah” (62:10)




Después de esto, se puede decir que la pretensión o la declaración de algunos diciendo que el Islam reprime las capacidades está fundada?


Los problemas que encuentra el corazón de los jóvenes




El corazón muerto no está sujeto a ningún problema ni insuflación [susurro] diabólico contrarios a la religión, ya que es un corazón muerto, perdido, y el diablo no quiere nada de él. Por ello se dijo a Ibn Mas’ud o Ibn ‘Abbas –que Allah esté complacido con ellos- que los judíos decían que no se desconcentraban en sus oraciones, es decir que no les venía ningún pensamiento que les despistase, y él dijo: “Dijeron la verdad, qué haría el diablo en un corazón en ruina?”.

Pero si el corazón está vivo y hay en él un poco de fe, el diablo le ataca sin cesar y le insufla ambigüedades contrarias a su religión que son de entre las cosas más mortales [para el corazón] si el siervo se somete [a ellas]. También intenta hacerle dudar respecto a su Señor y su creencia, y si encuentra en ese corazón una debilidad, toma el control hasta hacerle salir de la religión. Pero si encuentra en el corazón fuerza y resistencia, el diablo huye dando la espalda, humillado y despreciable.

Estas ambigüedades que el diablo insufla en el corazón del hombre no le perjudicarán en nada si utiliza el remedio adecuado informado por el Mensajero de Allah –la paz y las bendiciones de Allah sean con el-.

Ibn ‘Abbas –que Allah esté complacido con el- relató que un hombre fue a ver al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- y le dijo: “A veces me sugiero cosas a mí mismo, y preferiría ser quemado en estado de carbón antes de pronunciarlas [en voz alta]”. El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo: “Alabado sea Allah por aplazar la astucia del diablo”. (Abu Dawud)

De los hombres entre los compañeros [as-sahaba] fueron a preguntar al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- y le dijeron: “Oh Mensajero de Allah, a veces sentimos cosas de las cuales no osamos hablar”. Él dijo: “¿Incluso mientras las sentís?”; ellos respondieron: “Sí”. Él respondió: “Esa es la fe sincera”. (Muslim) Es una fe sincera porque esa ambigüedad que os alcanza, que rechazáis, y que os parece inmensa, no perjudica de ninguna manera a vuestra fe, al contrario, es el signo de que vuestra fe es sincera y no sufre de ninguna falta.

El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo: “El diablo va a uno de vosotros y le dice: “¿Quién creó esto? ¿Quién creó esto?” Hasta que dice: “¿Quién creó a Allah?” Si el siervo llega a ese punto, que busque la protección en Allah y cese de pensar”. (Al-Bukhari y Muslim) Y en otro hadith: “Que diga: “Creo en Allah y en Sus mensajeros”.

Y en otro hadith: “Di: “Él es Allah, el Único. Allah, Aquel que prescinde de todo y de Cuyo todos tienen necesidad. Jamás engendró ni fue engendrado. Nada se le asemeja”. Luego que escupa tres veces en su izquierda y busque protección en Allah contra el diablo maldito”. (Abu Dawud)

En estos hadices, los compañeros [as-sahaba] describieron al Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- la enfermedad, y él les describió el remedio que consiste en cuatro cosas:

1.- Cesar de pensar en esas ambigüedades, es decir pensar en otra cosa y olvidarlas como si no hubiesen existido, y ocupar el espíritu con pensamientos sanos.

2.- Buscar la protección en Allah contra esas ambigüedades y contra el diablo maldito.

3.- Decir: “Creo en Allah y en Sus mensajeros”.

4.- Decir: “Él es Allah, el Único. Allah, Aquel que prescinde de todo y de Cuyo todos tienen necesidad. Jamás engendró ni fue engendrado. Nada se le asemeja”. Luego escupir tres veces en la izquierda y decir: “Busco la protección en Allah contra el diablo maldito”.





Confusión acerca del destino



De entre las cuestiones por las cuales los jóvenes son enfrentados y delante de las cuales permanecen confusos, está la cuestión de la predestinación, dado que la creencia en la predestinación es uno de los pilares de la fe sin el cual la fe no está completa. Ello consiste en creer que Allah –alabado y ensalzado sea- conoce todo lo que está en los cielos y en la tierra y que Él predestinó todo, como Él dice:

أَلَمْ تَعْلَمْ أَنَّ اللَّهَ يَعْلَمُ مَا فِي السَّمَاءِ وَالأَرْضِ إِنَّ ذَلِكَ فِي كِتَابٍ إِنَّ ذَلِكَ عَلَى اللَّهِ يَسِيرٌ

“¿No sabes que Allah conoce lo que hay en los cielos y en la tierra? Todo está [escrito] en un Libro. Es muy fácil para Allah”. (22:70)

El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- prohibió polemizar o debatir sobre el destino. Abu Huraira –que Allah esté complacido con el- relató: “El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- vino a vernos mientras que estábamos debatiendo sobre el destino. Se enfadó a tal punto que su cara se puso roja y dijo: “¿Es esto lo que se os ha ordenado o es para esto para lo que se me envió a vosotros? Los que [vinieron] antes que vosotros perecieron cuando debatieron sobre esto…”. (At-Tirmidi)

Estudiar demasiado la cuestión del destino y polemizar al respecto hace caer al hombre en un laberinto del cual no puede salir. El camino de la protección consiste en que te apegues al bien y hagas esfuerzos para realizar lo que se te ordenó, dado que Allah –alabado y ensalzado sea- te dio la razón, una comprensión, te envió profetas y te reveló con ellos los Libros. Allah –alabado y ensalzado sea- dice:

لِئَلاَّ يَكُونَ لِلنَّاسِ عَلَى اللَّهِ حُجَّةٌ بَعْدَ الرُّسُلِ وَكَانَ اللَّهُ عَزِيزاً حَكِيماً

“[Enviamos a estos] mensajeros, anunciadores [de buenas nuevas] y advertidores, para que los hombres no pudieran alegar ningún pretexto ante Allah después de la venida de los mensajeros. Allah es Poderoso, Sabio”. (4:165)

Y cuando el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- dijo a sus compañeros que el lugar de cada persona en el Paraíso o en el Infierno estaba ya escrito, ellos dijeron: “¡Oh Mensajero de Allah! ¿No debemos reposar en lo que nos ha sido destinado y abandonar los actos?” Él dijo: “Obrad y cada uno verá su camino facilitado hacia la felicidad, se le facilitarán las obras de los bienaventurados, y aquel que sea de los perdedores, se le facilitarán las obras de los perdedores”. Después el Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- recitó:

فَأَمَّا مَنْ أَعْطَى وَاتَّقَى (5) وَصَدَّقَ بِالْحُسْنَى (6) فَسَنُيَسِّرُهُ لِلْيُسْرَى (7) وَأَمَّا مَنْ بَخِلَ وَاسْتَغْنَى (8) وَكَذَّبَ بِالْحُسْنَى (9) فَسَنُيَسِّرُهُ لِلْعُسْرَى (10)

“A Quien da y teme a Allah, y cree en la más bella recompensa, le facilitaremos la vía más fácil. En cuanto al que es avaro, se dispensa [de adorar a Allah] y desmiente la más bella recompensa, le facilitaremos la vía hacia la más grande dificultad” (92:5-10)

El Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- les ordenó obrar y no les permitió reposar en lo que les fue destinado, dado que para aquel que fue escrito que será de la gente del Paraíso no podrá ser de ellos sino realiza las obras de la gente del Paraíso; y aquel que le está escrito que será de la gente del Infierno no será de ellos sino comete sus actos. El hombre tiene los medios para actuar, ya que él sabe en sí mismo que Allah –alabado y ensalzado sea- le dio la elección de obrar y le predestinó: realizar tal acto o dejarlo.

Así, el hombre desea viajar y viaja; quiere instalarse [en un lugar] y se instala; ve el fuego y huye, ve una cosa deseable y va hacia ella. De igual manera [sucede] con los actos de obediencia y desobediencia, el hombre los lleva a cabo o los abandona por elección.



Y dos problemas se plantea la gente respecto al destino:



El primero: El hombre ve que realiza las cosas y las abandona por elección, sin sentir la más mínima obligación. ¿Cómo se puede conciliar eso con la creencia de que toda cosa fue predestinada y decretada por Allah?

Respuesta: Si reflexionamos sobre los actos y los movimientos del hombre, veremos que son el resultado de dos cosas: una voluntad, es decir una elección [de realizar tal cosa] y la capacidad de hacerlo. Sin estas dos cosas, el acto no existiría. La voluntad y la capacidad, las dos, fueron creadas por Allah, dado que la voluntad es una fuerza psíquica y la capacidad, una fuerza física. Si Allah quisiera, privaría al hombre [ser humano] de la razón y no tendría ninguna voluntad, o le privaría de capacidad [física], entonces sería incapaz de actuar. Si el hombre decide hacer una cosa y la realiza, sabemos con certeza que Allah lo quiso y predestinó, sino Él habría desviado de él esa intención o habría puesto un obstáculo entre él y la realización.

Se preguntó a un beduino: ”¿Cómo conociste a tu Señor?” él respondió: “Por la disipación de las voluntades y el alejamiento de las intenciones”.

El segundo: Algunos no entienden cómo el hombre puede ser castigado por haber cometido actos de desobediencia, mientras que le fueron escritos y no puede alejarse de lo que le fue predestinado.

Respuesta: Decimos que si dices eso, te falta decir también que el hombre es recompensado por la realización de los actos de obediencia, mientras que cómo puede ser recompensado por ello si le fue destinado y no puede sustraerse? No es justo que hagas del destino un argumento para los pecados y no para los actos de obediencia.

Segundo elemento de respuesta: Allah –alabado y ensalzado sea- refutó este argumento en el Corán, de hecho es un dicho sin conocimiento, Él dice:

سَيَقُولُ الَّذِينَ أَشْرَكُوا لَوْ شَاءَ اللَّهُ مَا أَشْرَكْنَا وَلاَ آبَاؤُنَا وَلاَ حَرَّمْنَا مِن شَيْءٍ كَذَلِكَ كَذَّبَ الَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ حَتَّى ذَاقُوا بَأْسَنَا قُلْ هَلْ عِندَكُم مِّنْ عِلْمٍ فَتُخْرِجُوهُ لَنَا إِن تَتَّبِعُونَ إِلاَّ الظَّنَّ وَإِنْ أَنتُمْ إِلاَّ تَخْرُصُونَ

“Los politeístas dirán: “Si Allah hubiese querido, ni nosotros ni nuestros ancestros Le habríamos asociado, ni habríamos declarado nada prohibido”. Es así como sus predecesores trataron [a los mensajeros] de mentirosos hasta que gustaron Nuestro rigor. Di: “¿Tenéis alguna ciencia que podáis mostrarnos?” No seguís sino conjeturas y mentís”. (6:148)

Allah –alabado y ensalzado sea- mostró que los que trataban el destino como un argumento para justificar su politeísmo gustaron Su castigo, y si su argumentación hubiese sido correcta, no hubieran gustado Su castigo. Luego Allah ordenó a Su Profeta –la paz y las bendiciones de Allah sean con el- que les desafiara en aportar una prueba de la autenticidad de lo que decían, y Él mostró que no tenían ninguna prueba sobre ello.

Tercer elemento de respuesta: Decimos que el destino es un secreto oculto que solo Allah conoce hasta que se realiza. ¿Cómo el pecador puede saber que Allah le destinó tal desobediencia si no [lo sabe] hasta que lo comete? ¿No es posible que se le haya prescrito un acto de obediencia, entonces por qué no prefiere la obediencia por la desobediencia y no se dice [así mismo]: Allah me destinó que debo obedecer?

Cuarto elemento de respuesta: Decimos que Allah privilegió al hombre dotándole con la razón y la comprensión, revelándole los Libros y enviándole profetas; Él le mostró lo que era beneficioso y nocivo y le dio la voluntad y la capacidad por las cuales él emprende uno de los dos caminos. ¿Por qué la persona desobediente emprende el camino nocivo en vez del camino beneficioso? Éste, si debe viajar hacia un país del cual conducen dos caminos, uno siendo fácil y seguro y el otro difícil y peligroso, no va a elegir necesariamente el camino fácil y se decanta por el del camino difícil y peligroso con el pretexto de que es lo que Allah le escribió? Si él lo hiciese y utilizase el pretexto de que Allah le escribió eso, la gente lo tomaría como un simple loco. Es exactamente lo mismo con el camino del bien y del mal. Que el hombre emprenda el camino del bien y no se equivoque el mismo emprendiendo el camino del mal con el pretexto de que Allah le escribió eso.

Del mismo modo, vemos a la gente capaz de ganarse la vida haciendo todo lo que pueden y no permanecen quietos sin hacer nada tomando al destino como excusa.

¿Entonces cuál es la diferencia entre el esfuerzo por este mundo y el esfuerzo por la obediencia a Allah? ¿Por qué haces del destino un argumento para abandonar la obediencia y no para abandonar las obras por este mundo?

La cuestión es que no se puede ser más claro, pero las pasiones ciegan y vuelven sordo.

Fuente:

من مشكلات الشباب – por Sheikh Ibn Salih Al-Uthaymin-Rahimuallah
Traducido por Ummu Darda Al Andalusiya
Extraido de:http://obedeciendoalmensajero.blogspot.com/

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